viernes, 7 de marzo de 2025

 Actividad de prácticas: Formas, colores y creatividad.

El tercer día de mis prácticas en el aula de niños de 5 años comenzó con una energía especial. La actividad planeada para ese día consistía en recortar formas geométricas como círculos, rectángulos, triangulo y cuadrado con hojas de colores y pegarlas en una cartulina para crear composiciones libres. Era una tarea sencilla, pero llena de posibilidades, y estaba ansiosa por ver cómo los pequeños la abordarían. 

El salón estaba preparado con mesas llenas de materiales: tijeras de punta redonda, hojas de colores brillantes, botes de pegamento y cartulinas blancas. Los niños llegaron con su habitual entusiasmo, y sus caras reflejaban curiosidad al ver los materiales dispuestos. Después de una breve explicación, comenzaron a trabajar. Al principio, algunos mostraron dificultad para manejar las tijeras, pero con un poco de guía, lograron recortar círculos, cuadrados, triángulos y rectángulos. Fue fascinante observar cómo cada niño interpretaba la actividad a su manera. Algunos se enfocaron en crear casas, combinando cuadrados para las paredes y triángulos para los techos. Otros optaron por diseños más abstractos, superponiendo formas y colores de manera intuitiva. 

Al final, todos mostraron sus trabajos con orgullo, y sus sonrisas eran la mejor recompensa. A través de una actividad aparentemente simple, lograron expresarse, colaborar y aprender de manera significativa. Fue un recordatorio de que, en educación inicial, cada momento es una oportunidad para descubrir, crear y crecer. 


Los niños (as) realizando la actividad.



Trabajo final. 
Formaron una casa. 


Un día de laberintos y sonrisas

Hoy fue otro día increíble en mi práctica de educación inicial. La actividad que preparé para los niños de 5 años fue resolver laberintos, una idea sencilla pero que resultó ser todo un éxito. Desde el momento en que entré al aula, los niños estaban curiosos por saber qué íbamos a hacer, y sus caritas de emoción me llenaron de energía.

Comencé la actividad con una breve explicación. Les expliqué que debían seguir el camino con el lápiz sin salirse de las líneas, y que si se equivocaban, podían intentarlo de nuevo. La idea de ayudar a la ardilla les encantó, y todos estaban ansiosos por empezar.

Repartí las hojas con los laberintos y los lápices de colores. Cada niño eligió su color favorito y se puso manos a la obra. Mientras resolvían los laberintos, me movía por las mesas para observar cómo lo hacían. Algunos niños seguían el camino con mucha concentración, otros se emocionaban tanto que casi salían de las líneas, pero todos lo intentaban con entusiasmo.

Esta experiencia me recordó lo importante que es diseñar actividades que, además de ser divertidas, fomenten habilidades como la motricidad fina, la concentración y la perseverancia. Los laberintos no solo fueron una herramienta para trabajar estas habilidades, sino que también permitieron a los niños sentirse capaces y exitosos.










 Actividad de prácticas: Formas, colores y creatividad. El tercer día de mis prácticas en el aula de niños de 5 años comenzó con una energía...